
“De muchas bocas oí “la mejor fiesta de los últimos años”. Otras bocas estuvieron demasiado ocupadas esa noche, pero esa fue la impresión general. San Juan ha muerto, San Vladimir Lenin se reivindicó como fiesta alternativa a las promovidas por “das kapital”. De fiesta religiosa a pagana por excelencia. Dejémonos de tonterías, quizás de aquí 10 años nadie celebrará el puto solsticio y celebrarán San Vladimir Lenin.
Total, que tengo ya a un ejercito de amigos rayaos que no vinieron por “no se, me da palo, está lejos”…deseando que llegue la próxima regeneración popular masiva, para ser absorvidos por este movimiento que ya no tiene vuelta atrás. Es más irreversible que la ligadura de trompas o la vasectomía! No es dejéis enredar y no dudéis ni un poco en dejar de acudir a mierdas como el FIB intoxicados por gafapatunos pringaos que solo van a ”lo que les echan”. No os conforméis, no dejéis de ayudarnos a hacer gigante esta nueva forma de pensar, de vivir, de hacer vibrar nuestros sentimientos. No dejéis de disfrutar cada momento dichas concentraciones. Algún día despertaremos y nos daremos cuenta de lo grandes que hemos sido, habiendo pertenecido a una generación de pioneros que han cambiado la forma de divertirse.
A todo esto, creo que Albert Vela debe abrir y cerrar todas las ediciones, qué puto crack”
Angel Jimenez-Rigat -edjams@hotmail.com-. Humilde bancario.
“Desde mi privilegiado púlpito del tinglado visual pude disfrutar de las increíbles actuaciones del escenario Lenin, desde Azucena hasta Mensajitos, pero tuve que frotarme los ojos varias veces para cerciorarme de que todo aquello estaba sucediendo de verdad.
En una velada histórica, tuve el honor de bailar entre Will Spector y los Fatus, los ya miticos Benders y los fabulosos Gondoleros Pinchadiscos, que se consolidaron definitivamente como una fuente de fiesta inagotable. Más que baile, fue frenesí con los absolutos Mensajitos DJ’s, que me hicieron desear que las noches fueran más largas. Ahora, desde la resaca, todavía me parece escuchar la sintonía de Los Problemas Crecen.
Gracias a todos los que bailaron conmigo frente a las pantallas, creando un espectacular efecto de siluetas; gracias a los que disfrutásteis cual bolcheviques de las proyecciones sovietizantes y a los que vinisteis a visitarme por mi chiringuito; gracias a los que me advertisteis cuando me veíais muy abrazado a un hombre vestido de mujer, que efectivamente era muy sexy, pero era un hombre y también a los que alargabais los brazos para tocarme en el escenario haciéndome sentir una auténtica estrella de rock. Gracias a todos por este recuerdo imborrable”.
Moncho Fernández -monchopolis@hotmail.com-. Proyeccionista del circuito.
“Sant John Lennon ’09 + Fin de año ’09 = San Vladimir (no podíamos faltar). Tipo con vestido a topos que no daba una nota (el pobre cantante enviaba señales mentales al técnico para que le cerrara el micro, sin éxito). Cubata. “Mis padres follan para joder” (temazo). Cubata doble. Zona rumbera: grandes clássicos como “para hacer bien el amor hay que venir al sur”, el fary, y modernos… Antonia Font.Otro. The Benders (lo mejor, cómo siempre). Pérdida de memoria, sólo sé que llegué a casa, y mis amigos tb…o eso creo!. Esperando al próximo evento regenerador!”
Elisenda Marzabal -elimarzabal@gmail.com-. Regenerada habitual.
“- Raúl, dónde está el Gondolero Misterioso? Aún no ha llegado.
- Tranquilo, Borja, ése tiene maneras de superhéroe, aparecerá por sorpresa. Siempre llega a las segundas partes, el impresentable.
Nada más alejado de la realidad: como soy de costumbre puntual, tenía planeado aparecer bien temprano en San Vladimir Lenin (fiesta que pasó a ser festivalón), pero cuatro locos que decían ser mis amigos (y yo me los creí, ingenuo) me secuestraron a base de Jägermeisters hasta que les pude convencer que aquellas prácticas eran totalmente degeneradoras, es más, antisoviéticas, y que, en cambio, de lo que se trataba ese día era de regenerar. Malditos depravados. A las cuatro y veinte el Comisario había escrito que Gondoleros pinchaban y Gondoleros pincharían: las cuotas de producción se tenían que cumplir. Como si hubiéramos sincronizado relojes con Parker Lewis, a las mismísimas cuatro y veinte conseguí llegar a la puerta del festival, seguido de los cuatro locos y unos cuantos outsiders venidos expresamente desde Salamanca, Meseta Central. Entonces, se desencadenó el caos. Entre momentos de confusión y bailoteo desenfrenado, consigo un breve pero intenso instante de lucidez y silencio espiritual: me encuentro sobre el escenario Lenin, recién nombrado Gondolero Misterioso, con el immenso Borja Cabrero a mi lado totalmente on fire, los dos en plena coreografía nunca ensayada previamente pero realizada a la perfección (o al menos eso nos parecía en aquel momento), con un videodj en apoteosis y un público en éxtasis y grandes sonrisas que volvía a su tierna juventud llena de dicha, al útero materno de la modernidad, cuando bailaban el Wannabe de las Spice Girls en chándal. Si algo era regenerador, tenía que ser eso. Al final, Raúl Muniente había triunfado. Los bolcheviques habían entrado en el Palacio de Invierno.
En el momento que entras en un sitio a las cuatro, uno ya sabe qué tipo de fauna nocturna y enajenada te acompañará hasta las ocho, porque la common people ya está en casa y dormitando abrazada a su primera y única pareja. Lo que ignoraba era que terminaría pasturando y saltando y corriendo por la desembocadura del Besòs, eso a las nueve, birreando sin parar al otro extremo de la línea dos, eso es en Paral·lel a las diez, y, Barato mediante, finalizar el festival deslizándonos como una oruga en una oscura instalación de arte contemporáneo ubicada en una iglesia secularizada al lado de la Biblioteca Nacional. Los guiris que inconscientes corrían el velo, primero no veían nada, hasta que unas débiles luces nos iluminaban al loco y a mí, que respondíamos con un tierno hellou, orugando en medio de sonidos exóticos y místicos, ya fusionados con el arte contemporáneo y con una sonrisa en los labios y una certeza en el corazón: habíamos sido regenerados.
Después, ya confraternizando con algunos de los guiris (tres jóvenes bávaras que acababan de hacer la selectividad y que terminaría llevando a la bonita y agradable plaça de Sant Felip Neri), empezamos a poner temazos en el PC de la exposición (varias veces el Sky and Sand, de Paul Kalkbrenner) y a buscar vuelos para Ibiza. La noche es infinita”
Oriol Vallés -uvalles@hotmail.com-. Neo-Gondolero Pinchadiscos.
“Nunca sufrí tanta transpiración ante la presencia de tal cantidad de mujeres bellas y al mismo tiempo comprensivas”
Nestor Gonzalez -hhg_@hotmail.com-. Encargado de visuales.
“La regeneración también se regenera. No es sólo un proceso imperturbable de renovación externa, al contrario, sus efectos modifican su propia naturaleza. Esta vez todo era distinto; Distinta fecha, distinto santo, distintos grupos, distinta gente. No puedo vaticinar cual pulpo paul cómo acabará todo esto, pero sí recordar cómo empezó y ver que realmente funciona: todo avanza hacia ningún lado, agitando con aire fresco aquello que se pone por delante. En el año sabático de Los Experimentos aprendimos lo que es vivir la regeneración como público, y comprobamos que es imposible ser sólo público de algo que tú generas. Ese es el éxito del evento, logra convertir a todo el mundo en parte de un movimiento. ”
David Ovejero. -david@ilusionarte.com-. Guitarrista de los Experimentos con…